Tu negocio ya funciona.Pero todavía depende demasiado de ti.
Nueve sistemas funcionando. Míralos por dentro.
Mientras escribes
Cada sugerencia trae modelo, altura, capacidad y precio desde.
Casi todos llegan pidiendo una página web. Casi ninguno necesita una.
Necesitan que cotizar, reservar o cambiar un precio deje de depender de una persona.
¿Cuál de estas te pasa a ti?
Toca la tuya y te muestro cómo queda después.
Contesto siempre lo mismo
No puedo dar un precio sin ponerme a trabajar
Si esa persona no está, el negocio se detiene
Los pedidos llegan hechos un desorden
Entra gente todos los días y casi nadie compra
No me encuentran, y no sé qué está funcionando
¿No está la tuya? Cuéntamela →
Digitalizar no es hacerte una página.
Es que tu negocio funcione sin ti en el medio.
Por donde te encuentran
- Google y búsquedas de tu comuna
- Publicidad e Instagram
- Recomendación de un cliente
El sistema hace el trabajo
- Cotiza, calcula y aplica descuentos
- Muestra la disponibilidad real
- Arma el pedido y lo cierra
Y tu equipo lo administra
- Precios, fotos y disponibilidad
- Recordatorios que salen solos
- Qué campaña trajo qué venta
Nada se vuelve a escribir a mano al pasar de una etapa a la siguiente. Ahí está el trabajo.
Así se ve resuelto.

Una pregunta, diez veces al día.
«¿Y cuánto sale arrendar esto?» Ahora el precio y el descuento por días salen solos, mientras el cliente escribe.
Ver cómo se hizo

El pedido llega escrito de cualquier forma.
Ahora el cliente lo arma paso a paso y a la cocina llega sin nada que adivinar.
Ver cómo se hizo

Las mismas cuatro preguntas, todos los días.
Qué fechas hay, cuánto sale, cuántas noches, qué incluye. Ahora llegan con todo eso resuelto.
Ver cómo se hizo

Ocho mensajes para armar el partido del sábado.
Y a veces igual se pisaban dos grupos en la misma cancha. Ahora se reserva en tres pasos.
Ver cómo se hizo

Se te acabó el gas. Escribes. Esperas.
Preguntas el precio, esperas de nuevo, y todavía no pediste nada. Hoy el pedido sale en 30 segundos.
Ver cómo se hizo
La web es la mitad. La otra mitad es el panel.
Cambiar un precio no debería costarte un correo y tres días de espera.
Se manda a los clientes que ya compraron. Sin agenda ni planilla.

Pizza de pepperoni
$12.900
- Cambiar precios
- Subir y cambiar fotos
- Publicar y despublicar
- Roles y permisos
- Recordatorios por WhatsApp
- Respaldo automático
El panel queda con documentación, capacitación al equipo, accesos a nombre de la empresa y respaldo automático. Si mañana trabajas con otra persona, el sistema sigue siendo tuyo.
Seis equipos administran el suyo hoy.
Ninguno me llama para cambiar un precio.
Distribución de gas licuado · Curicó, Romeral y Teno
Un hogar gasta un balón cada uno o dos meses, y nadie en el negocio sabía cuándo le tocaba a cada quien. El cliente se acordaba —o llamaba a otro.
- Tablero del día
- Pedidos y su estado
- Productos, stock y precio por comuna
- Clientes con semáforo de recompra
- Reactivación
- Banners y textos de portada
- Club, insignias y promociones
La pantalla de reactivación
- Rosa M. · 15 kghace 61 días
- Luis P. · 11 kghace 34 días
- Carmen S. · 5 kghace 19 días
- Se abre WhatsApp con el mensaje ya escrito
- Queda registrado que se contactó
- Vuelve al fondo de la lista
Uno por uno, nunca masivo: WhatsApp bloquea las cuentas que envían masivos.
Quién lo usa: El equipo de reparto y quien atiende los pedidos
Ver el caso completo- Cambios publicados en menos de un minuto
- Roles: cada persona cambia sólo lo suyo
- Manual escrito para el equipo, no para un técnico
- Accesos a nombre de la empresa
- Respaldo automático
- Borrador antes de publicar
Las horas que repites no aparecen en ninguna factura.
Cinco minutos, quince veces al día, es una jornada entera cada semana.
Del primer mensaje a la cocina con el pedido completo.
| Concepto | minutos |
|---|---|
| Por WhatsApp, escrito y transcrito a mano | 14 min |
| Armado por el propio cliente en el sistema | 2 min |
Precio, disponibilidad, horarios y qué incluye: las cuatro de siempre.
Consultas que se contestan solas: 72%. Precio, disponibilidad, horarios y qué incluye: las cuatro de siempre.
Sube por tramos: primero lo más repetido, lo raro después.
| Concepto | horas |
|---|---|
| Mes 1 | 6 |
| Mes 2 | 19 |
| Mes 3 | 31 |
| Mes 4 | 38 |
| Mes 5 | 41 |
| Mes 6 | 44 |
Las tres cifras de arriba son modelos, no mediciones. Los números medidos van dentro de cada caso.

Soy Gonzalo Gallardo. Trabajo desde Curicó, con empresas de todo Chile.
Mapeo procesos sentado en la oficina del cliente, no por videollamada. Y no quedas dependiendo de mí. Quién soy →
Lo que se pregunta antes de decidir.
Agrupadas por cuándo aparece la duda.
Probablemente no. Lo que casi todos necesitan es que cotizar, reservar, tomar el pedido o cambiar un precio deje de depender de que una persona esté disponible. La página, cuando hace falta, es una parte de eso y no la cosa entera.
Si contestas las mismas cuatro preguntas todos los días, es para tu negocio. El caso típico no es «no tengo web»: es «el negocio funciona, pero no funciona sin mí».
Sí, y es lo más común. La primera conversación es sobre cómo funciona hoy tu negocio, no sobre qué página quieres.
El taller está en Curicó y trabajo en todo Chile. De los nueve negocios publicados acá hay de Curicó, Linares, Santa Cruz y Santiago.
Depende de cuánto trabajo manual reemplaza, y los rangos están publicados en la página de precios. Lo que más lo sube son las reglas propias —tramos de precio, descuentos por volumen, precio por zona— y las cuentas de usuario. Lo que más lo baja es que el contenido ya exista y que decida una sola persona.
Que me cuentes el proceso como es, no como debería ser. Los precios reales, las excepciones, lo que se hace por WhatsApp a las diez de la noche: eso es lo que hay que programar.
No, pero si los tienes sale más barato y más rápido. Los textos los escribo yo a partir de cómo hablas con tus clientes; las fotos de producto son el cuello de botella más frecuente.
Conmigo. No hay ejecutivo de cuenta ni equipo que traduzca lo que dijiste.
Sí, en una dirección web que puedes abrir desde tu teléfono cuando quieras. No hay entrega sorpresa al final.
Sí, y es la mitad del trabajo. Seis de los negocios publicados acá administran el suyo hoy: cambian precios, publican resultados, abren y cierran horarios y responden solicitudes desde su propio panel.
No. Los paneles están hechos con las palabras del negocio —«balón de 15 kg», «cancha 2», «senior 35»—, no con las de un programador.
Sí, y es lo normal. Maule Norte partió con el pedido de gas y hoy va en su segunda versión, con tienda y club de clientes: se empieza por el proceso que más duele y lo demás se suma cuando el negocio lo pide.
No. Todo funciona en el navegador del teléfono, con abrir un enlace. Ninguno de los nueve pide descargar nada.
Sí, y conviene que lo compres tú, a tu nombre. Si ya lo tienes, se apunta al sitio nuevo sin que el dominio cambie de dueño.
No. El correo y la página son dos cosas distintas del mismo dominio y se mueven por separado: se puede cambiar el sitio entero sin que tu correo deje de llegar un solo minuto.
El sitio se entrega preparado para que Google lo entienda: direcciones legibles, datos estructurados del negocio y contenido que responde lo que la gente busca. Aparecer arriba en búsquedas competidas es trabajo sostenido, no una casilla que se marca al publicar.
Se diseña primero para el teléfono y después para el computador. La mayoría de tus clientes te va a abrir desde el celular, y eso cambia qué va arriba y qué se puede dejar abajo.
No. Construyo el sistema al que llega esa gente; administrar cuentas y campañas es otro oficio y hay quien lo hace mejor.
No. Cada uno de los nueve está programado a medida, porque lo que hay que programar son las reglas del negocio y ésas no vienen en ninguna plantilla.
Sí. Los sitios están publicados y los enlaces están en cada caso: se abren, se usan y se comprueba que hacen lo que digo que hacen.
Se puede, y a veces es lo correcto. Si el problema es que nadie te escribe, cambiar la web no siempre lo arregla: primero hay que ver dónde se cae la conversación.
¿No está la tuya? Cuéntamela →
Cuéntame cómo funciona hoy tu negocio.
No necesitas saber qué sistema necesitas. Esa parte la vemos juntos.
