Distribución de gas licuado
El camión ya iba para allá.
«Se te acabó el gas. Escribes, esperas, preguntas el precio, esperas de nuevo. Todavía no pediste nada.»


Distribución de gas licuado
Tócalo. No hace falta que te lo explique.
1 ¿Dónde te lo llevamos?
Contesta y el resultado se arma acá.
Antes esto eran cuatro mensajes y dos esperas. El pedido sale en 30 segundos y llega escrito siempre con la misma estructura.
Precios tomados del catálogo de maule-norte-glp.vercel.app.

Escribes, esperas, preguntas el precio, esperas de nuevo.
Comuna y balón en la primera pantalla. El pedido sale en 30 segundos.

- La pregunta, no el servicio. «¿Te quedaste sin gas?» es lo que la persona está pensando. «Distribuidor autorizado» es lo que la empresa quiere decir.
- El pedido empieza en la portada. Comuna y balón en la primera pantalla, con el precio ya puesto. No hay que buscar dónde pedir.

- Primero dónde. El reparto depende de la comuna, así que es la primera pregunta. Las tres dicen «envío gratis» antes de que nadie pregunte.

- Cuánto rinde, no sólo cuánto vale. «Rinde ~3 semanas», «dura hasta 2 meses». Contesta la pregunta que hay detrás de la pregunta del precio.

- El caso frecuente, por defecto. Casi todos lo necesitan ahora. Programado existe para el que se está quedando sin gas y prefiere el sábado.
- A las 02:00 no promete 30 minutos. Fuera de horario avisa y deja pedir igual. Una expectativa bien puesta vale más que una venta con reclamo.

- El total, antes de enviar. $22.700, despacho gratis. Sin registro y sin pagar online: se paga al recibir.

- Se paga al recibir. Efectivo, transferencia o POS en la puerta. Ningún pago online: es lo que quita la fricción de un pedido de treinta segundos.

- El mismo viaje. El camión ya salía. Ahora lleva también lo del hogar, sin sumar un peso de logística.

- Premia el hábito, no el monto. Cada balón suma una insignia. Con tres llega un producto de hogar gratis: le sirve a quien compra gas todos los meses.
3 pantallas más del mismo sistema. No hay nada que leer acá: es el tamaño real de lo que se construyó.



El proceso que había que borrar.
Los clientes pedían por llamada o WhatsApp. El operador recibía el mensaje, preguntaba qué producto necesitaba, verificaba la dirección, identificaba la comuna para calcular el precio correspondiente y recién ahí derivaba el pedido a un repartidor, otra vez por WhatsApp o teléfono. Todo dependía de la persona que estuviera atendiendo.
- Tiempo perdido recopilando la información del pedido, mensaje por mensaje.
- Errores al tomar direcciones o al identificar el producto.
- Dependencia completa del operador: sin él, no hay pedido.
- Sin trazabilidad y sin base de datos de clientes.
- Imposible medir conversiones provenientes de campañas digitales.
«Precio justo siempre. Gestión de pedidos: manual actualmente.»
No desarrollar una página web corporativa, sino un sistema de pedidos: una herramienta operativa, no un folleto.
La consecuencia es visible en el diseño: el formulario de pedido no está al final de la página, está en la primera pantalla junto al titular. Todo lo demás —beneficios, catálogo, cobertura, preguntas— viene después y existe para sostener esa decisión, no para competir con ella.
Una landing informativa
Resuelve presencia, no operación. El negocio necesitaba lo segundo.
Pago online, historial de clientes y panel de administración
Se dejaron fuera de la primera versión para bajar la inversión inicial y validar antes el flujo principal. La arquitectura queda preparada para incorporarlos sin rehacer nada.
Cada pieza borra un problema.
Selección de comuna
Errores al calcular precios según zona. La estructura admite precio distinto por comuna sin tocar código.
Formulario de pedido en 4 pasos
Estandariza toda la información antes de que llegue al operador, y valida el celular y la dirección en el navegador.
Entrega urgente o programada
Separa el pedido de emergencia del planificado, y descongestiona la ruta del repartidor.
Generación automática del pedido en WhatsApp
Escribir manualmente cada pedido y el ida y vuelta de preguntas.
Banner de promoción con vigencia
La promo se apaga sola en la fecha de término; nadie tiene que acordarse de bajarla.
Aviso de fuera de horario
La decepción de prometer 30 minutos de madrugada. El pedido igual se puede enviar: la idea no es frenar la venta, es que la expectativa quede clara antes y no después de una hora esperando el camión.
Tienda en el mismo viaje
Un reparto que sale a medias. Cloro, detergente, velas y carbón viajan en el despacho del gas: es una tienda entera montada sobre un costo de logística que ya estaba pagado.
Club con insignias por balón
Los programas de puntos que premian la compra grande. Acá cada balón suma una insignia y con tres llega un producto de hogar gratis, sin canje raro ni letra chica.
Entrar sólo con el celular
La contraseña que nadie recuerda. Un código por mensaje y adentro. Y «pedir gas sin cuenta» sigue en pantalla: el club no puede convertirse en un peaje para comprar gas.
- WhatsApp con el pedido ya redactado y siempre en la misma estructura.
- Google Analytics 4 y Meta Pixel para atribuir a campañas los pedidos que antes llegaban «de la nada».
- SEO local con datos estructurados: aparecer al buscar «gas a domicilio Curicó» con precios y preguntas desplegables.
- Arquitectura preparada para pasarela de pago y ruteo por API.
- Cambiar precios, activar o apagar promociones, agregar comunas y modificar horarios editando un solo archivo documentado, sin depender del desarrollador.
El sistema vive después de la entrega.
La primera versión estandarizó el pedido. La segunda encontró el negocio que estaba escondido en el reparto: el camión ya iba, y el viaje se estaba desaprovechando.
- El pedido llega estandarizado: mismo orden, mismos campos, siempre.
- El precio lo calcula el sistema según la comuna, no el operador.
- La dirección la escribe el propio cliente, con su referencia.
- Existe un canal medible: cada pedido dispara un evento atribuible a la campaña que lo originó.
- Los pedidos programados dejan de competir con los urgentes.
- El reparto pasó de costo a canal: el mismo viaje ahora también vende productos de hogar.
- Hay cuenta de cliente sin contraseña, y con ella un historial que antes no existía.
- El club convierte una compra que ya es recurrente en una razón para no cambiarse de distribuidor.
Lo que todavía falta
Falta la evidencia de impacto: qué porcentaje de pedidos entra por la web y cuánto baja el tiempo de toma. Y hay un cabo suelto visible: casi todos los productos de la tienda todavía muestran un marcador gris en vez de la foto, y una tienda sin fotos vende mucho menos que una con fotos.
06 — Por qué está construido así
Plataforma
Next.js 16 · App Router, TypeScript, Tailwind CSS 4, desplegado en Vercel.
Datos
Sin base de datos. El sitio se prerenderiza estático: carga rápido con datos móviles y el hosting es de costo mínimo.
Imágenes
Ilustraciones en SVG, no fotos. Cada balón pesa unos 2 KB y se ve nítido en cualquier pantalla.
Configuración
Un solo archivo concentra precios, comunas, promociones, horarios y teléfonos. Editarlo y publicar toma minutos.
¿Tu negocio tiene un proceso así?
La primera conversación es para entender el proceso, no para venderte nada.
Maquinaria para altura e industria · Curicó y Santiago
«¿Y cuánto sale arrendar esto?» Abrir la planilla, buscar el tramo, aplicar el descuento, recién ahí responder. Diez veces al día.
Hoy el precio se calcula solo, con el descuento por días ya aplicado.
Ver cómo se hizo →
Gastronomía · delivery
«El pedido llega por WhatsApp escrito de cualquier forma, y alguien en cocina tiene que adivinar qué quiso decir.»
Hoy el cliente arma su pedido paso a paso y llega a cocina sin ambigüedades.
Ver cómo se hizo →
Hotelería boutique · Colchagua
«Las mismas cuatro preguntas todos los días: qué fechas hay, cuánto sale, cuántas noches, qué incluye.»
Hoy el huésped llega a WhatsApp con fechas, palco y total ya resueltos.
Ver cómo se hizo →



